Las EMOCIONES DE FONDO. Son aquellas que aun siendo muy importantes no se exteriorizan mucho en elcomportamiento. Sólo un buen observador, bien sea una persona externa o nosotros mismos, puede detectar un determinado grado de energía, de excitación, de tranquilidad, nerviosismo, desánimo, entusiasmo en el sujeto que está observando prestando atención a sus movimientos, expresiones faciales, de voz… en definitiva, en todo el cuerpo. Estas emociones pueden ser el resultado de varias reacciones compuestas debidas reacciones reguladoras sencillas del propio cuerpo, procesos homeostáticos sencillos o repuestas de dolor o placer, y también de su interacción con demandas del entorno. El resultado de estas interacciones, que cambian continuamente, es lo que podemos denominar estado de ánimo que sería la respuesta a la pregunta ¿cómo estamos? en un momento dado. Antonio Damasio nos indica que no se deben confundir estas emociones con el humor o talante ya que éstos se refieren al sostenimiento de una emoción durante un periodo largo de tiempo.
EMOCIONES PRIMARIAS O BÁSICAS. Son emociones fáciles de distinguir en diferentes especies, tanto humanas como no humanas, ya que son bastante constantes las causas que las provocan y los patrones de comportamiento resultantes. Son también la base de estudio de la neurobiología emocional y son las primeras que nos vienen a la cabeza cuando hablamos de emociones: miedo, ira, asco, sorpresa, tristeza y felicidad.
EMOCIONES SOCIALES. Aquí incluimos la simpatía, turbación, vergüenza, culpabilidad, orgullo, celos, envidia, gratitud, admiración, indignación y desdén. Este tipo de emociones también están incluidas en el repertorio de especies no humanas. Es muy probable que estas emociones hayan intervenido en el desarrollo de mecanismos culturales complejos de regulación social. Además, existen tipos de reacciones emocionales que se desencadenan sin una presencia clara y visible del estímulo, como pueden ser los comportamientos de dominancia o dependencia social, como puede ejemplificar el liderazgo y sus seguidores.
Muchas de estas reacciones emocionales pueden tener el origen en el aparato innato, de la emoción social y por consiguiente en el instinto de conservación. Pero esto también ocurre con las llamadas afinidades y aborrecimientos que tienen un origen inconsciente y que son consecuencia de aprendizaje en relación con personas, grupos, objetos, actividades y lugares y que es producido durante el desarrollo individual. Estos dos conceptos, lo innato y lo aprendido, pueden corresponder a las tradiciones intelectuales de Darwin y Freud.
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